BLOG DE DIPACHO / Soy autor de libros ilustrados, diseñador de juegos de mesa, y productor de proyectos animados. En este blog encontrarás mi trabajo, apuntes sobre mi oficio, procesos creativos, ejercicios de ilustración y otros contenidos que espero, sean de tu interés.

Proceso de cuadro al óleo

Después de muchos año de querer y no hacer, me animé a trabajar con óleos sobre lienzo y ver qué pasa, cómo funcionan, qué libertades y qué complicaciones presenta.

Al trabajar como ilustrador se suele tener la presión del tiempo y de tener que finalizar las ilustraciones de manera rápida, para esto funcionan bien las técnicas rápidas como los acrílicos y las acuarelas; los óleos son otra cosa, se necesita de tiempo y paciencia para terminar una pintura debido a los tiempos del secado, me gustó trabajar de está manera pero creo que por el momento no es la más conveniente por mi tipo de trabajo y en especial porque no tengo el suficiente espacio, si se tiene mucho espacio, (ojalá un taller con buena ventilación e iluminación) se podrían trabajar varias pinturas al tiempo esperando el secado de las otras.

Lo otro interesante fue trabajar en un formato más grande del que venía acostumbrado y además sobre lienzo, fueron en general buenas experiencias.
Referente al uso de los óleos la mayoría lo fui aprendiendo por distintos métodos que encontraba en internet, así que hay bastante improvisación y experimentación, si no me lanzaba a hacerlo seguiría aplazando la pintada con óleo.

Acá un paso a paso de cómo fui trabajando esta pintura o ilustración en formato grande:

1. Lo primero, un boceto de la composición que quería lograr.


2. El bastidor ya venía preparado así que empecé poniendo algunas capas de óleo con trementina generando bloques de color para dar forma a los personajes y definir la composición base.


3. Para las siguientes capas puse menos trementina, por ende más óleo para que cubriera un poco más y el color tuviera más contraste.


4. Una semana después pasé unas capas más fuertes o cubrientes de óleo y empecé a añadir algunos detalles para poder conocer el funcionamiento del óleo y su capacidad de mezcla de color y tiempos de secado.


5. Un par de semanas después agregué más detalles.


6. Me pareció que el trompetista necesitaba más potencia, hice varios cambios en su diseño y me gustó mucho la idea de poder corregir encima de lo que ya estaba hecho, cosa que con los acrílicos es más complejo, acá el aceite de linaza jugó un papel importante al dar más brillo y realce al color y al fondo rojo en el que mezclé varios colores para dar dinámica y sensación de movimiento.


7. Agregué los detalles finales, elementos tipográficos, algunos brillos y matices. 


Durante todo el proceso que duró aproximadamente dos meses, cada tanto metía mano al cuadro y volvía y lo dejaba quieto, hubo muchos cambios y correcciones, pero en general fue divertido, una bonita experiencia que seguro repetiré, pero debo decir que me siento más a gusto usando los acrílicos.